Un embarazo siempre va a ser un motivo de alegría para la familia a la cual va a llegar el nuevo integrante, pero también puede ser motivo de mucha preocupación debido a todas las cosas que pueden salir mal en este maravilloso proceso. Por lo mismo, son muchas las precauciones que deben tomarse para evitar que tanto la madre como el bebé sufran algún tipo de percance durante el embarazo o al término de este. El proceso de gestación debe ser motivo de alegrías y no de dolor.

Si bien todas las semanas del embarazo son importantes para el cuidado del bebé y de la futura madre, las precauciones en cada etapa del embarazo no pueden ser las mismas. Así como varían las precauciones que se deben tener en el embarazo según la etapa del mismo, también los efectos y cambios varían considerablemente. En el caso de la semana 31 de embarazo, se puede decir que se ha dado el inicio de la cuenta regresiva. A continuación, conocerás algunos de los cambios que se dan en esta semana de la gestación.

Cambios sufridos por el bebé en la semana 31 del embarazo

Imagen cortesía de pixabay.es

Para este punto, el bebé debería estar midiendo un total de 41 centímetros de altura y estar pesando un aproximado de 1,5 kilogramos. Se estima que este peso sea duplicado durante el transcurso de los próximos días. Ya para esta etapa, los pulmones deben haberse formado casi en su totalidad, pero el bebé aún no posee la capacidad de respirar con independencia fuera del vientre materno. Aún el esqueleto sigue en proceso de desarrollarse y continúa con el almacenamiento de calcio.

Ya el bebé es capaz de mover su cabeza y mirar qué es lo que hay a su alrededor. Incluso, es capaz de realizar la distinción entre luz y oscuridad, cosa que no podía hace algunas semanas atrás. Los riñones han alcanzado un óptimo desarrollo y comienzan a cumplir con sus funciones. De hecho, según los resultados arrojados por numerosos estudios médicos, los riñones de un bebé en la semana 31 del embarazo es capaz de eliminar un poco más de medio litro de orina diariamente.

 

Cambios sufrimos por la madre durante la semana 31 del embarazo

En este punto del embarazo las contracciones se dan cada vez con más frecuencia, sobre todo si la madre cambia de postura de forma rápida. Esto es completamente normal debido a que el cuerpo se está preparando para el momento del alumbramiento, así que no hay de qué preocuparse. De hecho, dichas contracciones no deberían ser dolorosas ni demasiado frecuentes en este punto. En caso de que así sea, la madre debería consultar con su ginecólogo y chequear que no haya ningún problema.

Debido a la muy alta compresión del útero que se da sobre el estómago, es recomendable que se consuman unas seis comidas al día con el fin de lograr la disminución de la acidez y los ardores estomacales propios de esta etapa. Es muy común que el proceso digestivo se complique y, por lo tanto, la madre comience a sentir algunos malestares en esta zona. Al realizar seis pequeñas comidas diarias también se ayuda a combatir la retención de líquidos que se pueda dar.

Entre los síntomas más complicados que va a sentir la madre estará el del insomnio. Cada vez va a ser más difícil la conciliación del sueño, por lo cual, la madre debe armarse de paciencia y de las más cómodas almohadas que logre encontrar.

Pruebas realizadas durante la semana 31 de embarazo

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Durante la semana 31, se debe realizar la ecografía del tercer trimestre con el fin de determinar cómo va la formación del líquido amniótico y verificar en qué estado va la el desarrollo morfológico del feto. Adicionalmente, se intenta calcular cuánto peso ha aumentado el bebé.