Seguramente, no hay nada más estresante que haber llegado a un punto del embarazo en el que sabes que el alumbramiento puede llegar casi en cualquier momento. De hecho, puede pasar que muchos de tus familiares o conocidos comiencen a preguntarte cuándo llegará el grandioso momento o si no debería haber nacido el pequeño. Así como es de grande la felicidad que sientes por la llegada de tu hijo, deben ser los nervios que tienes por todo lo que pueda pasar ese día.

Una vez que la gestación ha llegado a la semana 37, es tanto el desarrollo y tamaño del bebé que su nacimiento no se consideraría un parto prematuro. Lo único que hace falta que ocurra es que se dé el aviso de que ya está preparado para su nacimiento y lo anuncie con las primeras contracciones. Al igual que las otras semanas, en esta etapa se dan algunos cambios tanto en la madre como el bebé. A continuación vamos a mencionar algunos de esos cambios para que los tengas presentes.

Cambios en el bebé durante la semana 37 de embarazo

Imagen cortesía de pixabay.es

Para este avanzado punto del embarazo el bebé ya debería haber alcanzado los 46 centímetros de altura y los 2900 gramos de peso. Como ya todos sabemos, cada bebé es diferente, así que no es obligatorio que todos tengan el mismo peso y altura. Es más, se sabe de varios casos de bebés que han llegado a pesar 3 kilogramos en esta etapa. El fémur debería medir unos 7,2 centímetros y la circunferencia de la cabeza unos 33 centímetros aproximadamente.

Si el desarrollo y crecimiento se ha dado de forma adecuada para la cantidad de semanas ya el cuerpecito del bebé debería estar boca abajo, la cual es la postura ideal para su nacimiento. Debido a que su proceso de formación está prácticamente completado, la altura y el peso aumentan con el fin de mejorar las condiciones lo más que se pueda. Además, el bebé sigue recibiendo las células inmunitarias del cuerpo materno de manera que quede protegido de cualquier posible infección luego del parto.

Otro importante cambio en el bebé es el aumento de un aproximado de 15 gramos de grasa diarios con el fin de obtener una mejor regulación de su temperatura. Al mismo tiempo, el lanugo (capa de pelo que recubre el cuerpo del bebé durante semanas anteriores) ha llegado a desaparecer casi en su totalidad. Además, las uñas sobrepasan los dedos y hacen una compresión de mucha eficiencia a estas alturas.

Cambios de la madre durante la semana 37 del embarazo

Imagen cortesía de pixabay.es

Al igual que el peso del bebé ha aumentado, también lo ha hecho el de la embarazada. Se estima que el peso ganado por la madre (desde el inicio del embarazo hasta esta semana) debería haber llegado a los 8,950 kilogramos. Son embargo, no tiene por qué ser el caso de todas las madres porque todas y cada una de ellas viven este proceso de una forma muy distinta. El número que se ha indicado es un simple estimado de lo que podría llegar a pesar una madre, pero puede ser un peso superior o inferior según sea el caso.

En vista que el bebé ya se encuentra boca abajo para el parto y su cabeza presiona ligeramente el cuello del útero, por lo cual, las ganas de orinar pueden volverse aún más frecuentes de lo que ya eran en semanas previas. Esta presión hace que la madre tenga una sensación de llenura que posiblemente no exista.

Por último, es posible que se den las contracciones con una mayor frecuencia con el agregado de que el desarrollo del bebé está prácticamente concluido. Si las contracciones se dan cada cinco minutos o menos, debes dirigirte de inmediato al hospital porque puede tratarse de la llegada del parto.