En verano ir a la playa es una actividad completamente normal y muy satisfactoria, pero para muchos padres puede suponer un reto importante. El desconocimiento y el miedo sobre los efectos del mar, de la arena y del sol en nuestros pequeños hace que extrememos las precauciones, a veces en exceso. Por eso vamos a dar 5 consejos generales para que ir a la playa con niños sea más sencillo y divertido.

1. Toallas secas en la arena

Las infecciones no vienen principalmente por el contacto con el agua, sino por el contacto con la arena, donde la piel mojada y la humedad, junto con los restos mezclados en su superficie son una combinación peligrosa y que causan muchos problemas. Debemos colocar siempre a los pequeños en toallas secas y limpias mientras están fuera del agua.

2. Siempre en bañador

Además de los pañales y camisetas que le pongamos como protección, deben llevar siempre bañador. En verano se secan fácilmente y suponen una barrera perfecta para que su piel no entre en contacto con agentes externos que sí podrían afectarle.

3. Jugar con el agua le quitará el miedo

Es frecuente que los niños tengan miedo al agua. Se trata de un rechazo al ruido y el movimiento de las olas, desconocido para ellos. Un truco muy sencillo es jugar con ellos a perseguir las olas de la orilla y huir de ellas cuando se acercan a la arena. Perderá el miedo al mar y pronto querrá estar más tiempo en el agua.

4. No existe el corte de digestión

El mito de un corte de digestión no es real. El problema existente está relacionado con un problema térmico, en caso de que haya comido mucho o tomado bebida y comida muy fría, mientras el agua está muy caliente o al revés. Por eso es recomendable siempre darle raciones moderadas de comida y que estén a temperatura ambiente.

5. A partir de los 3 meses

Hasta los 3 meses, el bebé no tiene bien desarrollado su sistema de termorregulación, de forma que la temperatura del agua inferior a los 36 grados centígrados está demasiado fría para ellos. En lugar de probar con la piscina o el mar, es preferible comprar una piscina para niños y llenarla de agua adecuada para ellos.