Estas embarazada y cada día te sigues haciendo un sinfín de preguntas y te llenas de expectativas. Ya sabes cómo se siente tener algunos síntomas propios de este proceso que estás viviendo, pero ¿qué pasará ahora?

7 semanas de embarazo

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Llegas a la séptima semana de embarazo y tú bebé crece un poco más cada día. Ya mide entre 10 a 13 mm. Sus extremidades van tomando forma y se asoman los pies y sus manos y en ellas se unen lo que serán sus futuros dedos con una pequeña membrana que luego desaparece.

El bebé ha crecido un poco, pasa de tener el tamaño de una lenteja a parecer un grano de garbanzo. Pasa de llamarse “embrión” para denominarse “feto”. Su nariz comienza a formarse, ya sus ojos tienen color y párpados. Su piel es traslúcida y se pueden observar parte de sus venas.

En su corazón se empieza a diferenciar cuatro partes. Se han formado sus bronquios. Se comienza a alimentar por medio de la placenta que comienza a transmitirle nutrientes y ayudar a desechar los desperdicios del bebé. El medio de comunicación, entre mamá y el bebé, el cordón umbilical se va agrandando.

Aún posee el alargamiento en su columna que desaparecerá próximamente. Los dos hemisferios del cerebro se comienzan a asomar y empiezan a formarse sus neuronas. El órgano encargado de desarrollar glóbulos rojos es el hígado, que los produce hasta que la médula ósea se consolide.  El páncreas y su apéndice, ya se han formado.

Se comienza a cerrar un poco el cuello del útero mediante la formación del tapón mucoso, por tener mucho espacio dentro del útero tú bebé se mueve bastante. Es imposible que lo sientas ya que, por su tamaño, aún no pega de las paredes del saco gestacional, y sus movimientos son imperceptibles. Lo que puede hacerte dudar de tener un embarazo.

Estás en el segundo mes de embarazo y tú cuerpo tiene al igual que tú bebé, algunos cambios. Las náuseas matutinas pueden acompañarse de vómitos y de mucha acidez, que al transcurrir la mañana van desapareciendo. Te puede ayudar tomar té de jengibre, eso puede estabilizar tú estomago y no afecta a tú bebé.

Debes evitar la ingesta de medicamentos, por su puesto de sustancias psicotrópicas y de alcohol. Así como tomar café, debes rebajar su consumo o anularlo por completo, existen estudios que han demostrado que la cafeína ayuda a tener embarazos ectópicos.

Tú médico será el indicado de prescribirte que exámenes y pruebas son necesarios en este momento. Evita a todo costo el exponerte a rayos x y a radiaciones de cualquier tipo, al menos que sea estrictamente necesario.

Un hermoso regalo

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Aunque no lo parezca porque aún no se te nota la barriga, tu peso debe haber aumentado algo. Lo recomendable es que no aumentes más de un kilo por mes. Es decir, al final del embarazo te es permitido tener 9 kilos de más en tú por total. Seguirás sufriendo cambios repentinos de humor, que ni tú misma soportarás, es normal. Pero debes estar consciente que ni tú familia o compañeros de trabajo tienen la culpa de ello. Puedes sufrir de acidez, o de reflujo, lo que se puede controlar un poco, haciendo 5 a 6 comidas al día, es decir merendar algo entre comidas.

Puedes que la parte baja de la espalda te moleste, por el crecimiento de la matriz, y la preparación que va haciendo la pelvis par al momento del parto. Evita agarrar peso o mover cosas pesadas. Descansa haciendo siestas pequeñas durante el día, y en lo posible duerme tus ochos horas al día. Recuerda que estar embarazada no es ninguna enfermedad, pero debes tener conciencia que el descanso y el relajarte ayuda a tú bebé a formarse mucho mejor.