La alimentación de los niños en verano es seguramente una de las dudas que un mayor número de padres tienen. De hecho, quizás lo que muchos de ellos desconocen es que toda una serie de aspectos como por ejemplo, las rutinas diarias o incluso contar con variedad de hábitos conforme a alimentación resultan muy importantes para un correcto desarrollo de los más pequeños de casa.

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Pese a la relevancia de lo anteriormente comentado, es cierto que en ocasiones se puede perder de vista su relevancia y caer en el error de no percatarse de diferentes alteraciones que pudieran producirse y que, queramos más o menos, afectan significativamente en el normal desarrollo de los niños.

¿Por qué hay que prestar atención a la alimentación en el verano?

En las fechas veraniegas pueden producirse desde cambios relevantes a nivel de por ejemplo, los horarios de los pequeños, como consecuencia de no tener colegio y contar con más horas libres para ver la televisión, estar con los amigos o sencillamente acostar más tarde. De esta forma, se producen cambios en las rutinas alimenticias que pueden tener efectos en la salud.

Por otro lado, cuando se encuentra en tiempos de calor y por lo tanto, con altas temperaturas, es necesario contar con un mayor aporte de líquidos que contrarresten dichas altas temperaturas a nivel del organismo. Aunque desgraciadamente, también estas fechas coinciden en buena parte de los casos con modificaciones a nivel de alimentación sobre todo, por descuidos.

Consejos prácticos para una alimentación más sana en el verano

La buena salud de nuestros hijos dependerá en buena medida de contar con una alimentación adecuada a estas fechas. A continuación, me gustaría compartir contigo algunos sencillos consejos con los que puedes obtener excepcionales resultados en este ámbito:

Cuenta con unos horarios para las comidas

Aunque pueda parecerte incluso curioso, se tienden a producir una gran cantidad de descuidos o no prestarle la atención que merece a la alimentación en estas fechas. Por ello, la primera cuestión que debería abordarse es definir claramente unos horarios para las comidas y sobre todo, tratar de mantenerlos.

Comer las veces necesarias

Otro aspecto igualmente característico tiene que ver con la reducción de las comidas. De hecho, numerosos estudios vienen a constatar que los menores comen menos veces de las recomendables en tiempos de verano. En cambio, la recomendación es de comer del orden de unas 3 a 5 veces de media.

En caso de actividad física, ir debidamente equipados

Se presta a realizar actividad física en estas fechas como por ejemplo, salir de excursiones en familia, rutas o similares. No obstante, aunque está muy bien hacerlo no deberíamos olvidar en nuestra mochila suplementos energéticos como pueden ser por ejemplo, barritas, fruta y sobre todo, líquidos.

No abusar de los azucares

Sabemos que a los niños les encantan las chulerías. Sin embargo, no porque sea verano se ha de permitir que se haga un abuso de estos productos porque resultarían contraproducentes bajo un punto de vista alimenticio de los pequeños del hogar.

Ahora tú, ¿sabías que también en verano se ha de prestar atención a la alimentación de tus hijos y cómo hacerlo?