Las mantarrayas son animales marinos de gran tamaño, que se encuentran en océanos y mares de gran parte del mundo. Suelen estar divididas en dos subespecies, conocida una como manta de arrecife (Manta alfredi) y la otra como manta gigante (Manta birostris). Las mantarrayas están estrechamente emparentadas con los tiburones, aunque es curioso que no compartan la misma dieta. Entonces, ¿de qué se alimentan las mantarrayas?

Comida pequeña, animal enorme

Las mantarrayas son clasificadas como condrictios, categoría a la que pertenecen aquellos peces que carecen de una estructura ósea calcificada y, más bien, está constituida por cartílago.

El anterior es el mismo caso de los tiburones. Las mantarrayas son los especímenes más grandes del orden de los Myliobatiformes, a diferencia de las rayas, las cuales agrupan a las especies más pequeñas del orden que suelen ser encontradas en el fondo oceánico succionando pequeños organismos.

Las mantarrayas poseen un cuerpo aplanado que llega a medir unos 9 metros de ancho y a pesar alrededor de 1,400 kg. Poseen aletas pectorales anchas que se conectan a los lados de la cabeza, una aleta dorsal en la base de la cola, última que no posee aguijón, a diferencia de las rayas que sí lo tienen, y unos lóbulos cefálicos a los lados de la boca que les sirven de apoyo para la alimentación, así como la boca en posición frontal, a diferencia de las rayas que la tienen hacia abajo.

¿Cuál es el alimento de las mantarrayas?

Su dieta consiste fundamentalmente en zooplancton, unas especies de organismos diminutos que flotan con la corriente en el mar. El zooplancton es una variación del fitoplancton, de naturaleza vegetal, y en conjunto constituyen lo que se denomina como plancton. Además de estos animales, las rayas también consumen animales pequeños como peces, en ocasiones larvas y huevecillos de peces que estén flotando y calamares diminutos.

El zooplancton es muy abundante en el océano y por ello las mantarrayas pueden consumir grandes cantidades de estos diminutos organismos, los cuales suelen aglomerarse en grandes grupos en la superficie marítima. Estas concentraciones suelen atraer a las mantarrayas en grandes cantidades también, de hasta 50 individuos que suelen competir con otros gigantes que también los devoran, como los tiburones ballena.

¿Y cómo se los comen?

Las mantarrayas suelen desplazarse por el agua, nadando en busca de alimento. Cuando encuentran concentraciones de zooplancton o de otros organismos pequeños que puedan consumir, desenrollan sus lóbulos cefálicos, que usualmente están enrollados hacia adentro, dando la apariencia de cuernos, para facilitar el desplazamiento por el medio acuático, y los extienden en forma de túnel, de modo que facilitan la entrada del alimento al conducirlo hasta su boca.

Estos animales suelen ser vistos nadando cerca de la superficie o en masas de agua intermedias, pues son los lugares donde suelen hallarse las grandes concentraciones de zooplancton del que se alimentan; asimismo, pueden ser vistas en arrecifes en busca de alimentos y peces que los limpien de parásitos.

Manta ray

Las mantarrayas suelen efectuar giros diversos a la hora de alimentarse, manteniendo sus bocas abiertas con el cuerpo en posición horizontal. Es verdaderamente sorprendente verlas hacer esto, pues al abrir su boca, uno fácilmente puede percatarse de que dentro cabrían peces de mayor tamaño que los pequeños animalitos que, de hecho, consumen.

Estas fascinantes criaturas engullen su alimento succionando el agua del océano hacia sus bocas, de modo que el zooplancton, y en ocasiones otros organismos diminutos, quedan atrapados en unas estructuras internas del animal, llamadas branquiespinas, las cuales les permiten filtrar el plancton que se encuentra en el agua, el cual pasa luego a su aparato digestivo para ser consumido por este gigante. En total pueden llegar a consumir alrededor del 12 a 13% de su peso en comida semanalmente.