Es muy frecuente que los niños tengan problemas para conciliar el sueño en sus primeros años de vida. En algunas etapas del desarrollo, son muy comunes los problemas para dormir debido a cambios de rutina o sucesos en su vida diaria. Si estos inconvenientes afectan las actividades diarias del pequeño, se deben tomar cartas en el asunto para solventar el problema antes de que le traiga consecuencias severas al niño.

Luego de una mala noche, pueden encontrarse cansados e irritables. Por el contrario, un buen descanso durante la noche hace que el niño se siente lleno de energía, fresco y listo para enfrentarse a los acontecimientos que se le presenten en su vida diaria. Por los mismo, si el niño no está descansando bien en la noche, el bienestar de la familia completa puede verse seriamente si no se toman las medidas correspondientes a tiempo.

Causas principales del insomnio en bebés

Si ya es costumbre que tu hijo se despierte durante la noche y que te dirijas a su habitación para hacerlo dormir de nuevo, ya se está creando un hábito nocivo para el pequeño. Si esto ocurre con demasiada frecuencia, la vida conyugal puede desestabilizarse y, en consecuencia, la familiar. Por lo mismo, se deben tomar las medidas correspondientes antes de que esto ocurra.

Si el niño únicamente concilia el sueño en compañía de sus padres o uno de ellos, está situación va a ir escalando a medida que el niño vaya creciendo. Esto va a genenar frustración e, inclusive, rechazo hacia el pequeño porque no solo su rutina de sueño está alterada, también lo está la de los padres. Adicionalmente, los niños van a ir desarrollando sentimientos de ansiedad e inseguridad a futuro y que van a ser muy difíciles de corregir.

¿Cuánto necesita dormir un niño?

Primero, debes tener en cuenta que todos los niños tienen patrones de sueño muy diferentes entre sí. Según lo dicho por muchos pediatras, lo más recomendable para un niño de un año es dormir al menos 10 horas para mantenerse saludable. Si te preocupa la cantidad de tiempo que está durmiendo tu hijo, deberías empezar por fijarte en los patrones de sueño del resto de los miembros de tu familia. Posiblemente, te llevarás una gran sorpresa.

Se estima que los neonatos deben dormir al menos unas 16 horas al día, aunque es común que se despierten cada dos o tres horas para su comida. Luego de haber cumplido los cuatro meses de edad, los bebés experimentan periodos de sueño mucho más largos y, a los 6 meses, comienzan a dormir cinco o seis horas seguidas en promedio. Ya entre uno y cinco años, duermen 12 horas al día. Aún habiendo llegado a edad preescolar, aún requieren del mismo tiempo de sueño para tener una vida saludable.

¿Qué hacer si el niño se despierta cada dos horas?

Si estamos hablando de un recién nacido, aún está en el rango de lo esperable y no hay de que preocuparse. Como ya mencioné anteriormente, ellos se despiertan cada dos o tres horas para su comida. A medida que los bebés van creciendo, los periodos de sueño van aumentando progresivamente. Una vez que han cumplido los cinco meses de edad, ya no es necesario darle pecho o biberón a mitad de la noche como suele ocurrir al principio.