Las medusas son una fascinante especie animal marina, pertenecientes al grupo de los invertebrados. Se conocen también como aguamalas, aguavivas o lágrimas del mar, entre otros nombres. Se caracterizan por no tener huesos ni vertebras y hace más de 600 millones de años que habitan el planeta. Estas condiciones hacer fascinante el comprender qué comen las medusas.

Este es un grupo de unas 10.000 especies con cuerpo gelatinoso. Suelen habitar aguas cálidas y tropicales, generalmente en los océanos Índico, Atlántico y Pacífico. Además pueden soportar temperaturas de hasta 6 grados Celsius.

Su alimentación es variada, llegando a deleitarse de diversas especies marinas como el plancton, moluscos, crustáceos, larvas y huevos. En este apartado veremos con detalle los nutrientes y animales de los que se alimenta esta especie.

Las medusas son una fascinante especie animal marina, pertenecientes al grupo de los invertebrados. Se conocen también como aguamalas, aguavivas o lágrimas del mar, entre otros nombres.

Peces, plancton y crustáceos

Las medusas en su gran mayoría son carnívoras, y suelen dejarse llevar por las corrientes marinas y el viento para encontrar su alimento.  Son adeptas a una gran parte de los peces y plancton, siendo este último su principal alimento. Ya sean de tamaño mediano, pequeño o grandes, todas tienen en común alimentarse de plancton (pequeños microorganismos), los cuales son el alimento de muchas otras especies marinas.

Sin embargo, los plancton no son los únicos en la cadena alimenticia de las medusas. Estas entre más grandes son, mayor consumo de alimentos demandarán, llegando a comer peces,  moluscos o crustáceos. Estos quedan atrapados una vez que tocan los tentáculos y son inyectados por el mortal veneno de la medusa.

Las medusas son capaces de comer cuanta presa caiga en sus tentáculos. De hecho, existen algunas medusas de mayor tamaño que incluso pueden devorar otras medusas más pequeñas. Y eso sin duda, las convierte en un voraz depredador del mundo animal marina.

Su arma de caza: los tentáculos

 

Al no poseer dientes, ni sentido de la vista, el recurso más eficaz en su defensa son sus tentáculos, los cuales también son su arma más letal de caza. Esto es debido a que estos poseen toxinas muy poderosas que paralizan a la presa, una vez que la atrapan. Los tentáculos son como hebras finas ubicadas por debajo de la campana de la medusa. Miden más de 50 metros de largo en algunas especies, y son su característica principal las células urticantes llenas de veneno. Las medusas tragan a sus presas enteras, y en el estómago contienen un revestimiento especial que les permite reducir la estructura de su bocado.

Sus tentáculos tienen la capacidad de detectar cualquier movimiento que se ejerza sobre y cerca de él. Además son pegajosos, por lo que no tienen ningún problema a la hora de apoderarse de sus alimentos. Al ser atrapados por los tentáculos de una medusa, sus victimas presentan parálisis de los músculos y dificultad para respirar. E incluso algunas mueren en pocos segundos.

Datos curiosos sobre las medusas

Son la especie compleja más antigua del mundo.

Las medusas son altamente adaptables. Es decir, sobreviven a diversas variantes en el ecosistema del mar, incluyendo diferentes temperaturas y profundidades.

Cuando hay un gran número de medusas viajando en grupo cerca de la costa, es porque no están recibiendo suficientes recursos alimenticios en su hábitat natural.

Algunas medusas no viven mucho tiempo: menos de 1 año y por lo general entre 3 y 6 meses.

Son más antiguas que los dinosaurios y por cientos de millones de años de diferencia. Incluso algunas son virtualmente inmortales.

Su cuerpo esta formado por 96% de agua, que no incluye cerebro ni corazón.

Han visitado el espacio como parte de experimentos científicos sobre la gravedad y su comportamiento.

Son comestibles. En algunas regiones del continente asiático se cultivan para el consumo humano y de hecho se considera un alimento de lujo.