Es importante conocer cómo es el líquido amniótico para poder identificar cuando hay una pérdida del mismo. Es líquido es un componente vital para el crecimiento y desarrollo del feto dentro del útero de la madre.  Además, proporciona protección contra lesiones y evita la pérdida de calor, por lo que es de prioridad mantener una adecuada cantidad de líquido amniótico, pero siempre está la preocupación de que ocurra una pérdida del líquido amniótico.

 

El aspecto del líquido amniótico es descrito como un fluido acuoso de color un poco amarillento. Entre sus componentes se encuentran los nutrientes esenciales para el buen desarrollo y crecimiento del bebé, así como también, las proteínas, los carbohidratos, los lípidos y los fosfolípidos, la urea y los electrolitos. Los cuales son ingeridos y eliminados a través de la micción.

 

Es bien sabido que las pérdidas del líquido amniótico son muy desconcertantes para las mujeres embarazadas, focalizándose en la última etapa del embarazo, por lo que muchas veces es muy difícil identificar entre una pérdida del líquido amniótico y una ruptura de membrana o ruptura de fuente, lo cual es un indicador del comienzo del trabajo de parto.

 

¿Cómo identificar las pérdidas de líquido amniótico?

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Al momento de haber una pérdida del líquido, se comienza a mojar la ropa interior con ese líquido acuoso que va fluyendo con lentitud y constancia, o también cuando se realizan algunos movimientos determinados. Se puede diferenciar del flujo vaginal porque, a diferencia del líquido amniótico, éste es filamentoso; y se diferencia de la orina, porque no es el mismo color característico de la orina.

 

Sin embargo, existen muchos casos donde hay confusión del líquido amniótico con la orina o el flujo vaginal. Existe un truco recomendado por algunos ginecólogos, el cual consiste en colocar un pañuelo de color oscuro sobre la ropa interior. Si se observan algunos restos de flujo vaginal, si se nota húmedo o si tiene olor a orina; si llega a salir húmedo pero sin olor a orina, se trata del líquido amniótico.

 

También en el mercado existen diferentes pruebas o test caseros para realizar en casa muy fácilmente, vienen en diferentes presentaciones y marcas. Este consiste básicamente en un salvaslip, el cual es colocado en la ropa interior con el fin de detectar las pérdidas del líquido amniótico.

 

De cualquier manera, si se sospecha de dicha pérdida, se debe acudir rápidamente al médico especialista para poder comprobar si se trata de una pérdida de líquido amniótico o de cualquiera de los otros casos. Generalmente, serán evaluados el estado y la cantidad de ese líquido con el uso del ultrasonido.

 

¿Qué causas pueden estar relacionadas con la pérdida de líquido amniótico?

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Muchas veces existen causas desconocidas por las que se provoca dicha pérdida, pero las más comunes son las siguientes:

 

  • Una infección congénita.
  • Luego de ser sometida a una amniocentesis. Puede ocurrir que se presente una pérdida del líquido amniótico luego de que se practique dicha técnica, por lo que es de suma importancia controlar adecuadamente a las mujeres embarazadas después de realizarla. Generalmente, la fisura que se hace se comienza a cicatrizar sola, interrumpiéndose la pérdida y volviendo a la normalidad el nivel del líquido.
  • Otras complicaciones extras en el embarazo, tales como el desprendimiento de la placenta prematuramente, las anomalías presentes en el feto o los retrasos que se pueden dar en el crecimiento adecuado intrauterino.
  • Las mujeres que han tenido antecedentes de haber pasado por una ruptura de la membrana, bolsa o fuente antes de tiempo.

 

Al ser un líquido tan vital para el bebé que se está desarrollando dentro del vientre de la madre, se debe consultar rápidamente con el médico especialista si se sospecha de alguna pérdida del líquido. Dicho líquido es el que le proporciona alimento y ayuda para un buen desarrollo.