La obesidad infantil es considerada, actualmente,  la epidemia del siglo XXI,  ya que los cambios alimenticios y las nuevas formas de vida sedentarias y rutinarias a nivel mundial son parte de las causas actuales por el aumento de obesidad infantil o sobrepeso.

La principal causa de la obesidad infantil son los padres, debido a que estos tienden a dividirse las tareas laborales y domésticas, lo que les resulta más sencillo ofrecerles a sus hijos una comida rápida. Para esos padres, aquellos que nunca tienen tiempo, lo más importante es saciar el hambre de sus hijos y es mejor dejarlos en casa jugando consolas, en vez de vigilar que vuelva a casa luego de una tarde de juegos. Estos padres, como muchos podrán pensar, realmente ya no se comprometen con el futuro de la salud de sus hijos.

Otra de las causas es que la comida rápida tiene un coste más accesible que el de la comida saludable. Es más sencillo ir a una tienda McDonalds que ir a elegir los vegetales, frutas y verduras en un supermercado. Incluso la tecnología, ya que un niño prefiere pasar horas en la televisión o jugando el nuevo FIFA, en vez de un realmente tomar balón, salir al aire libre y realizar la actividad física. Hasta ahora se registra que el país con mayor obesidad infantil es México, seguido de Estados Unidos.

Consecuencias de la obesidad infantil

Alguna de las consecuencias que trae la obesidad infantil son las enfermedades cardiovasculares, generalmente problemas vasculares cerebrales y cardiopatías. También, sufren depresión, sea por ansiedad, inconformidad con su cuerpo, falta de autoestima y, en algunos casos, sufren daños psicológicos, causados por la sociedad, entre ellos el famoso bullying, común en escuelas.

Otros problemas que frecuentas los niños con obesidad es que sufren de diabetes, al igual que padecen daños o trastornos del aparato locomotor, más objetivamente, artrosis, junto con presión alta e, incluso, se han dado casos donde se debe amputar algún miembro por la misma obesidad o el diabetes. Aunque, de hecho, también causan algunos tipos de cáncer, por ejemplo: endometrio, mama y colon en caso de los varones.

¿Como prevenir la obesidad infantil?

Saber como prevenir la obesidad infantil y aportar en ello, es lo mejor que se puede decidir para ayudar a nuestros niños. Promover la realización de diferentes actividades físicas es muy importante en la prevención de la obesidad infantil. Aunque no solo se puede prevenir el sobrepeso o la obesidad realizando actividades físicas, también requiere una dieta estricta; y viceversa, no se puede lograr solo con dietas un cuerpo saludable y fuerte sin realizar alguna actividad física de, por lo menos, 15 a 30 minutos diarios.

También, se debe evitar toda clase de sedentarismo. El sedentarismo es exactamente lo mismo que la falta de actividad física y se encuentra entre los más destacados factores de riesgo de muerte prematura a nivel mundial. Interviene principalmente en la mortalidad precoz de la población joven.

Es importante no dejar a los niños demasiadas horas en la televisión, ni horas acostado chateando por su teléfono, o revisando las redes sociales del momento. Tampoco dejarles permanecer todo el día en la computadora, al igual que ir a clase todos los días en vehículo a la escuela, entre otras clases de sedentarismo.

Dar el ejemplo es otro factor importante para ayudar a los pequeños, porque, si realmente deseas realizar un cambio en la salud de tu hijo o evitar caer en esta situación, es trascendental darles el ejemplo a nuestros hijos. Muchas veces llegamos del trabajo y solo tomamos una ducha y nos vamos a la cama, no realizamos ni cinco minutos de ejercicio físico, estamos todo el día en la oficina y no le preparamos el alimento adecuado a nuestros hijos, ni le damos las cantidades de nutrientes o proteínas necesarias, o hasta, incluso, exageramos.

Por lo que siempre debemos tener saludables hábitos para tener hijos sanos, pero lo primordial sobre como prevenir la obesidad infantil es que toda esta prevención comience desde la infancia. Por ello, debemos controlar qué le damos de comer a nuestros hijos y velar por su salud.