El embarazo es una de las etapas más importantes que principalmente puede vivir una mujer, aunque es un proceso de gestación que inevitablemente también depende del padre del bebe.

Durante este periodo tan importante se comienza a formar el futuro niño, quien pasa a su vez por diversos procesos de formación durante los cuales se debe tener el mayor cuidado posible para que todo se logre de buena manera y para que, además, la madre no corra ningún tipo de riesgo.

Primer trimestre del embarazo

Durante el primer trimestre del embarazo, comienzan a surgir los primeros cambios en el cuerpo de la madre. La desaparición del ciclo menstrual suele ser el primer signo indicativo del embarazo, aunque hay casos en los que, aun estando embarazadas, las mujeres pueden estar en estado.

Otros de los signos, son los casos de estreñimiento, también existen casos en los que se comienza a observar un aumento en el peso. Por otra parte, se generan vómitos, malestar general y repulsión por algunos alimentos. Otro cambio considerable es la aparición de dolores de cabeza mucho más frecuentes y los senos mucho más sensibles y algo inflamados.

Segundo trimestre del embarazo

Comienza a notarse mucho más la aparición de las inflamaciones. Se observan los tobillos, los pies, las manos y la cara con importantes inflamaciones, que en muchas ocasiones también pueden ir de la mano, con la retención considerable de líquidos.

Aunque para algunas mujeres, esta es la etapa del embarazo, que mucho mejor se puede llevar, también es una de las etapas en la que más signos nuevos comienzan a salir. Pueden aparecer las estrías en algunas partes del cuerpo, así mismo como las manchas en el rostro. También es un período en el que suelen desaparecer los vómitos, en casos normales.

Tercer trimestre del embarazo

El tercer trimestre del embarazo es la etapa que va desde la semana veintinueve a la semana número cuarenta, es decir, que es la parte final de lo que ha sido todo el proceso de gestación y por consiguiente es una de las etapas en las que mayor cuidado se debe tener, por lo delicada que resulta. Ahora bien, aunque algunos signos anteriores puedan haber desaparecido, existen otros que pueden mantenerse e incluso, pueden intensificarse.

Ya por ser la parte final del embarazo, el bebé ejerce mucha más presión sobre los órganos de las madres, esto debido a que ya ha crecido lo suficiente. Quizás una de las cosas con las que más se deba tener cuidado es con la preclamsia, cosa que puede devenir derivado de la inflamación de los pies, tobillos, manos y cara. También un añadido para ello es el aumento de peso desproporcionado.

En esta etapa también se comienzan a sentir contracciones, cosa con la cual se debe estar atentas, porque puede ser la señal del nacimiento del bebé o simplemente una pequeña alarma que no pasa de ahí. Por otra parte, la madre puede tener hemorroides y un cuadro de acidez, que se vuelva bastante constante. A esto le podemos sumar dificultades a la hora de respirar, debido al peso y al tamaño del bebé. Por eso, en este último escalón resulta muy recomendable el reposo.