En este artículo vamos a ver como intentar ir delegando poco a poco responsabilidades a nuestros hijos, con el fin de que se vayan haciendo cada vez más autónomos, responsables de sus actos y que comprendan con mayor capacidad y conocimiento, cuales son sus obligaciones y sus derechos.
En primer lugar cabe destacar que cuando hablamos de obligaciones, obviamente lo hacemos en un contexto del hogar pero estableciendo los límites que cada franja de edad establece, no obstante hemos también de tener claro que a medida que se va avanzando en su crecimiento, también lo deberán hacer el número y nivel de dificultad de las tareas a realizar.

¿Por qué son tan importantes la delegación de tareas?

Muchas personas consideran que cuando a un niño se le “obliga” a realizar tareas del hogar como hacer la cama, etc., en realidad está ante un niño que está trabajando y realizando tareas que no le pertocan sino que es cosa de los padres. Lo cierto es que este tipo de lecturas se alejan bastante de lo que queremos transmitir con este artículo y es que bajo nuestro punto de vista nada mas lejos de la realidad.

Las obligaciones del hogar hacen que nuestros hijos despierten su curiosidad por las demás tareas que se realizan en casa, hace que aprendan que es ser responsable de una tarea que afecta a él / ella y a los demás miembros de la familia, a que si no se cumple con las obligaciones existen consecuencias, etc.

Pero obviamente no todo son aspectos con connotaciones negativas o de obligatoriedad, también es una oportunidad para fomentar la creatividad, ayudarle a conocer aquello que no sabía y le interesaba como por ejemplo la cocina, que pase a su perro por la zona que más le guste, etc., en definitiva es un toma y daca continuo donde lejos de obligar a nuestro hijo a hacer cosas que no le gustan, estamos potenciando su responsabilidad e independencia futura.

Así pues, si vuestros hijos aún no se están haciendo la cama, no pasean a su mascota, no ponen y / o quitan los platos y vasos de la mesa, entre otras acciones comunes de cualquier hogar, entonces estamos en el momento idóneo para iniciar este proceso que si bien ya avisamos que precisa de un periodo de adaptación, según como lo enfoquemos podrá ser agradable para el niño y motivante desde el primer momento.