Desde tiempos muy remotos las gallinas, habían ganado todos los concursos de belleza del lugar. Todos los años se presentaban montón de hermosas gallinas, pechugonas y muy bien puestas para optar a la corona por ser la reina de las aves. Sin embargo, en esta ocasión, una garza flacucha y de un ver mediocre había sobrepasado todas las gallinas y ganó el concurso.

Las gallinas no se dieron por vencido y lucharon con uñas y dientes para ganar de nuevo su corona y ser ellas las protagonistas del espectáculo. Pero con el tiempo estas ansias de ganar se volvió en su contra y, tras una vida llena de logros y muchos huevos puestos durante años ahora únicamente conseguían poner medio huevo.

Moraleja: Muchas veces estamos demasiado pendiente de cosas simples de la vida como es el caso de la belleza mientras que se nos olvida lo que realmente importa como es la inteligencia, el amor, la ilusión y la vida en general.