¿Alguna vez has oído hablar sobre la fermentación? ¿Te gustaría conocer un poco más acerca de este peculiar proceso? Si es así, pues acabas de entrar en el post perfecto para lograr tu cometido.

 

Aquí podrás enterarte de qué consiste todo el desarrollo de la fermentación, y también te revelaremos los distintos tipos de fermentación que existen. Así, lograrás informarte mejor sobre este tema, y entender la importancia de este proceso en algunos de los productos que podemos consumir en el día a día, como puede ser la cerveza, el vino, y demás productos.

Todo lo que debes conocer acerca del proceso de fermentación

Ahora bien, en un principio debemos definir: ¿Qué es la fermentación? La fermentación en cuestión no es más que un proceso catabólico de oxidación incompleta, anaeróbico en su totalidad, dando como consecuencia que el elemento o el producto final, que se forma luego del proceso de la fermentación, es un compuesto orgánico por completo.

 

Dicho producto final que nombramos anteriormente es caracterizado primordialmente por las distintas clases de fermentación que se conocen hasta la fecha de hoy.

 

Los tipos de fermentación

A continuación, daremos una breve explicación de los diferentes tipos de fermentación con los cuales puedes encontrarte. Así, tenemos que estos son en primer lugar la fermentación alcohólica, luego tenemos a la fermentación láctica, siguiendo con esto, en el tercer lugar se encuentra la fermentación acética, y, por último, pero no menos importante, la famosa fermentación butírica.

 

Fermentación alcohólica

Por su parte, en primer lugar explicaremos la fermentación alcohólica. Este tipo se fermentación se produce básicamente gracias a las levaduras del tipo saccharomyces. Estas levaduras no son más que unos hongos unicelulares los cuales son usados para producir el vino o la cerveza como dijimos a un principio, y también para producir el pan que tan esencial es en la dieta del día a día.

 

Fermentación láctica

Luego tenemos la fermentación láctica. En cuanto a este tipo de fermentación, podemos destacar que es pues una ruta metabólica del tipo anaeróbica, proceso el cual se llevaba a cabo en el citasol ubica en la célula donde ocurre una oxidación parcial de la glucosa, con el fin de ganar la energía suficiente con la cual el producto o el elemento final del desecho sea un ácido láctico, y con ello el proceso de fermentación estará completo.

 

Fermentación acética

En tercer lugar nos encontramos con la famosa fermentación acética. En este caso, tenemos que esta es una fermentación bacteriana debido al trabajo de la Acetobacter. Este es pues un conjunto de bacterias del tipo aeróbicas, que tienen como misión transformar el alcohol en ácido acético, para así completar su labor debidamente.

 

En este tipo de fermentación acética es donde encontramos que, con el vino, podemos producir el vinagre, gracias al trabajo del oxígeno en exceso. El vinagre es visto como uno de los “errores” del vino en general.

 

Fermentación butírica

Y para finalizar con los tipos de fermentación que se conocen hasta el día de hoy, tenemos a la fermentación butírica. Esta no es más que la conversión de los conocidos glúcidos en un ácido butírico, gracias al esfuerzo de las bacterias, trabajando en un ambiente sin oxígeno, que pertenecen al género Clostridium Butyricum. Dicho proceso comienza en la lactosa, junto a la germinación del gas y del ácido butírico.

 

La fermentación butírica es principalmente un atributo de las bacterias que pertenecen al tipo Clostridium. A su vez, este proceso es caracterizado gracias a la arribada de diversos olores, los cuales son sumamente asquerosos, y en muchos casos, difíciles de soportar para gran cantidad de personas, logrando desagradar y espantar el olfato de todos.