En este artículo vamos a hablar sobre algo que debería ser una práctica habitual en el día a día de cualquier padre o madre que se precie y que desee que su hijo o hija vaya adquiriendo conocimientos casi de un modo inconsciente, nos referimos al explicar que es lo que vemos y su significado a nuestro hijo a medida que caminamos, conducimos, etc.

Lo primero que hemos de comprender es que durante los primeros años de vida de nuestro hijo su cerebro es como una auténcia esponja y adquiere mucho más conocimiento del que podemos imaginar, de hecho todo lo que ve son reacciones y envíos de información hacia él o ella que acaban conformando su llamado conocimiento del entorno y que será tan importante para su desarrollo persona y académico.

¿Cómo potenciar el conocimiento de nuestro hijo?

Si bien es cierto que muchas personas consideran o tienen la idea que mejorar el conocimiento de un hijo es algo que se realiza mediante actividades complejas, estimulaciones con tareas realizadas en clase, etc., no sólo se resume en eso, veamos un ejemplo práctico de lo que queremos decir:

Cuando vamos con nuestro hijo o hija por la calle de camino al colegio podemos plantearlo como un simple paseo matutino en el cual fijarnos únicamente en el reloj e ir descontando minutos para ver si llegamos o no tarde y si

estaremos a tiempo en el trabajo, o bien y con la única diferencia de salir 3 minutos antes de casa, el momento idóneo para explicar a nuestro hijo todo lo que estamos viendo y su significado. De modo resumido podemos hablarle sobre el significado de pasos de cebra, semáforos tanto la parte para los vehículos como para los transeúntes, la importancia del pasear por la acera y no por la carretera o el arcén, porque los perros van con bozal o atados mediante un arnés a sus dueños, entre otra infinidad de aspectos que si bien a nosotros ni nos llaman la atención ni nos parece nada especial, para nuestros hijos son aspectos totalmente novedosos y que aún no tienen adquiridos como habituales y con sentido de modo que todas estas explicaciones permitirán que tras ser repetidas en varias ocasiones vayan adquiriendo los conocimientos que posteriormente trabajaran en el colegio y que les permitirán partir con ventaja a su vez que mediante el conocimiento y el razonamiento relacional vayan comprendiendo por ellos mismos los motivos de otros aspectos relacionados con lo que ya hemos explicando y ya han entendido por mucho que lo nuevo no se lo expliquemos y no lo comprendan al 100% por sí mismos.

Un primer paso para aprender por ellos mismos

Mediante la construcción de una base de conocimiento sólida, con explicaciones simples pero reales y visibles cada día en su día a día, conseguiremos que nuestros hijos acaben partiendo de una base superior a la de los demás, y teniendo en cuenta la gran capacidad de pensamiento imaginativo así como un cerebro en pleno auge, su aprendizaje irá mucho más allá de lo que nosotros expliquemos, a través de la unión de conceptos que le hemos dicho más lo explicado en el colegio, hablado con compañeros de clase y amigos y lo que sus propios ojos ven y su cerebro piensa, estaremos sembrando la semilla para el árbol del conocimiento propio.