El líquido amniótico es una base muy importante durante todo el proceso del embarazo. Este se caracteriza por tener una apariencia amarillenta, que se vierte o complementa el saco amniótico, su llenado se produce una vez transcurrida las dos semanas de gestación.

El líquido amniótico contiene proteínas, carbohidratos, urea, electrolitos, etc., y todos ellos se encargan de permitir el desarrollo del feto. Por otra parte, también contiene células fetales, que permiten el diagnóstico de las malformaciones.

El índice del líquido amniótico es una evaluación que se hace durante el transcurso del embarazo para saber la cantidad de líquido que se encuentra produciendo la mujer, y saber la salud del feto. Normalmente, suele tenerse mediante la realización de ultrasonidos. También, suele hacerse ecografías, que consisten solo en medir el diámetro del líquido amniótico.

En el apartado de hoy te ofreceremos todo lo que necesitas saber sobre el líquido amniótico durante el embarazo. ¡Lee con atención!

¿Cómo se produce el líquido amniótico?

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Durante el transcurso del primer trimestre, el líquido es producido por la madre. Es uno que se filtra por el plasma materno que logra pasar por todo el sistema circulatorio hasta llegar al saco amniótico.

En el segundo trimestre, el bebé se encarga de ingerir el líquido y produce lo que sería la orina, esto lo hace con mucha recurrencia, de aquí que muchos expertos alejen que este se complementa de orina fetal.

¿Cuál es la cantidad de normal del líquido amniótico que se debe de tener durante el embarazo?

La cantidad del líquido amniótico va en aumento según vaya transcurriendo el embarazo lo que lleva a alcanzar un volumen estipulado entre 800 mililitros y 1 litro estando entre las 32 a 36 semanas de gestación. Periodo durante el cual el líquido inicia un descenso, debido a la cercanía del parto.La cantidad suele rodear entre los 600 mililitros que rodean al bebé durante la semana 40.

El bebé es el encargado de controlar el volumen del líquido haciendo que la producción de orina sea más rápida. En el caso de que se presente inconvenientes con el líquido o este se pierda, el bebe puede llegar a presentar una serie de anomalías.

¿Cómo se logra medir la cantidad de líquido amniótico?

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Llegando al final del embarazo se logra controlar el líquido mediante ecografías. Hay dos formas que permiten que sea posible medir el líquido; índice del líquido amniótico y bolsillo vertical máximo. El primer estudio, controla la profundidad del líquido amniótico en cuatro áreas alrededor del útero. Dichas cantidades posteriormente se suman. Si el índice se encuentra por debajo de los cinco centímetros, tiene oligohidramnios. Si se encuentra por encima de los 24, tiene polihidramnios.

Por otra parte, el estudio complementario funge como medidor de las cavidades del útero, y poder así determinar la cantidad de líquido disponible. Si el bolsillo es menor de 2 centímetros, esta padeciendo de oligohidramnios. Si está por encima de los 8, tiene polihidramnios.

En conclusión, el líquido amniótico es base fundamental durante el embarazo porque a través de él, el bebé podrá desarrollarse sin problema. Es recomendable que durante los chequeos siempre se revisen los niveles del líquido para evitar anomalías al futuro o sucesos lamentables.

La salud de nuestro bebé debe ser siempre nuestra prioridad antes, durante y después el embarazo. Es por ello que siempre debemos de estar al pendiente de cualquier cambio extraño que sintamos en nuestro cuerpo. Si deseas saber un poco más de información sobre el líquido amniótico no dudes en preguntarle a tu medico tratante o investigar más a fondo a través de internet.