Los padres disfrutan cada paso de desarrollo y anhelan los próximos adelantos de los hijos. Estamos orgullosos cuando los presentan con sus logros y aprendizajes, cuando pueden sentarse, gatear, caminar, hablar.

Los padres a menudo se sienten impacientes y con dudas sobre el desarrollo normal de los niños y tienden a comparar a su hijo con los niños a su alrededor.

Como la construcción de una casa, para que el niño empiece a hablar es necesaria la presencia de otros requisitos previos. Antes de la aparición de las primeras palabras es esencial que el niño ya haya desarrollado las habilidades de comunicación y lenguaje.

Comunicación, lenguaje y habla son conceptos diferentes que no deben confundirse.

Comunicación

Desde los primeros días de vida, los niños son capaces de comunicar sus necesidades y emociones a través del llanto, la mirada y la sonrisa intencional y compartir juguetes con los cuidadores, mejorando el desarrollo de las relaciones interpersonales.

Idioma

A través de estas acciones el niño comienza a percibir el mundo que les rodea. Comprende inicialmente conceptos y relacionarlos con objetos o situaciones, progresando a la comprensión de oraciones. Inicialmente el niño todavía no es capaz de producir palabras, pero cada vez sus habilidades lingüísticas se vuelven más ricos.

Habla

El habla es la forma más elaborada de comunicación que el niño puede usar para expresar su aprendizaje y conocimiento. Requiere la ausencia de cambios anatómicos y funcionales a nivel de las estructuras involucradas en la producción del habla (por ejemplo, la lengua, el paladar, los músculos faciales), así como las competencias lingüísticas que le permiten hablar acerca de sus intereses y situaciones en las que participa.

0-1 años

  • Establece contacto visual con las partes durante las interacciones comunicativas.
  • Responde al nombre.
  • Llora, ríe, balbucea en respuesta a la persona que llama.
  • Reconoce nombres conocidos y algunos objetos de su rutina.
  • Produce sílabas en secuencia (por ejemplo, [pa pa pa]).
  • Objetos asociados a la función (por ejemplo, recoge el cepillo para peinar).
  • Aparición de las primeras palabras.

1-2 Años

  • Comprende preguntas (por ejemplo, ¿Dónde está papá?).
  • Reconoce partes del cuerpo.
  • Disminuye el uso de gestos y utiliza cada vez más el habla para comunicarse.mi-hijo-tiene-dos-anos-y-no-habla-que-hacer
  • Expresa unas 30 palabras diferentes.
  • A los dos años se espera que sea ya capaz de producir todas las vocales y los sonidos de las letras.

2-3 años

  • Entender y utilizar vocabulario más diverso.
  • Conversación utilizando frases sencillas con palabras de 3-4.
  • Se expresa cada vez más claro.
  • Muestra interés en cómo y por qué funcionan las cosas.
  • Escuchar y relata anécdotas.

3-4 Años

  • Juega con otros niños de manera más apropiada.
  • Comprende nociones temporales.
  • Cada vez hace historias más largas.
  • Utiliza conjunciones (por ejemplo, por qué, por qué)..

Los terapeutas del habla son los profesionales responsables de la evaluación e intervención en los trastornos de la comunicación, el lenguaje, el habla y la potencia del motor orofacial y pueden ayudarle a entender lo que es parte de un desarrollo adecuado que necesita ayuda especializada.

Si existieran problemas, se ha de visitar a un terapeuta del habla. Muchos niños pueden mostrar pequeñas lagunas que el uso de estrategias y cambia en el comportamiento de los cuidadores puede resolver de forma sencilla siempre y cuando se detecte temprano.