Son  los movimientos que realiza el cuerpo que requieren una mayor fuerza y control de las habilidades del mismo. Destacando entre estos el control principal de las manos y los brazos, siendo estos la base esencial del mismo. Hay una serie de prácticas que pueden servir para ayudar y tener un manejo más eficiente  de los brazos y los brazos, por ejemplo, el grafo motricidad que pide un desarrollo pleno de la motricidad fina. Esta con las otras prácticas nos ayudaran con la coordinación visual y mental.

Mayormente suelen ser actividades espontáneas que pueden realizar los niños a lo largo de su crecimiento. Básicamente es una interacción del niño, con su entorno y sus padres, bien sea jugar con las palmas o juegos donde deben apretar objetos o cogerlos.  Si en tal caso nuestro niño presenta algún problema con el desarrollo de su motricidad fina es recomendable que se lleve al niño a un especialista.

Control de la motricidad fina

Como mencionamos anteriormente, la motricidad fina consiste en un conjunto de movimientos en total armonía entre los brazos, manos y dedos, que permitirán al niño tener un control de lo que tocan e interactúan. Es por ello que es recomendable tener un control del mismo.

Al contrario de la motricidad fina, está la motricidad gruesa, que es la que permite el control para sacudir los brazos o las manos, ¿por qué la nombramos también? Ya que en cierto modo las dos tienen mucho que ver y se complementan. Cuando no tenemos un control de la misma comienzan a surgir pequeños problemas, si no somos capaces de coordinar nuestros músculos con nuestros huesos y nervio, estaremos atrofiando la motricidad fina.

Por ejemplo, las personas que sufren de Parkinson u otra enfermedad que requiera el movimiento de las articulaciones tienen dificultades para controlarlo, provocando así que no puedan hablar o incluso coger algún objeto con facilidad.

Consejos

Para que los niños tengan la capacidad de control de su cuerpo es recomendable que sigan estas técnicas:

  • Necesitaran control y planeación previa.
  • Tener buena coordinación.
  • Poseer fuerza muscular para poder moverse.
  • Tener una sensibilidad estable y normal.

Actividades para hacer

Esto se va mejorando con las siguientes actividades:

  • Hacer recortes de figuras con las tijeras. Esto permitirá el desenvolviendo de los dedos y la precisión que tengan tanto visual como física.
  • Dibujar figuras geométricas o líneas. Esto permitirá el desarrollo visual y coordinación.
  • Doblar varias veces la ropa.
  • Sostener y escribir con el lápiz. Así los dedos van adquiriendo fuerza y se coordinará.
  • Toca el tambor o golpea los dedos varias veces contra el escritorio y ve incrementando la rapidez.
  • Cierra y abre los dedos de tus manos, y luego ve aumentando la velocidad intercaladamente.
  • Moldear plastilinas y dales formas, pueden ser figuras geométricas u otra cosa.
  • Manipular objetos como lentes y botones, entre más pequeños mejor.
  • Atar listones, o también cordones de los zapatos.

Como vimos en los anteriores ejemplos, hay actividades que requieren más destreza y habilidad, los niños podrían comenzar con actividades o prácticas más sencillas, como lo es: pasar hojas de los libros, cuadernos o revistas, ya que los bebés se entretienen fácilmente mientras estén explorando, o quizá recortando.

En conclusión, muchas de las prácticas para la motricidad fina se aprenden mediante el juego, es por esto que se recomienda y aclara a los padres que le niño aprenderá y se desenvolverá jugando, genial, ¿no? El niño irá moldeando su cuerpo de manera inconsciente y sencilla.

Así que los padres deben divertirse junto con ellos y enseñarles todo lo que sepan para que este crezca fuerte y sin ninguna dificultad física.  Esperamos que nuestro articulo les haya servido de ayuda, si tienen alguna duda pueden preguntarnos.