El sistema monetario de un país constituye la totalidad de billetes y monedas que están en circulación en esa nación en un determinado momento (también se le conoce como cono monetario), es sumamente importante para la economía y desarrollo de las naciones, debido a que constituye la totalidad de los medios de intercambio de bienes y servicios. Todos los países del mundo tienen moneda, y Brasil no es la excepción.

La moneda de Brasil actualmente se conoce como el Real (Reais es el plural en portugués) y se representa bajo es signo R$, teniendo, además, varias denominaciones en billetes de 1, 2, 5, 10, 20, 50 y 100 R$, así como monedas de 1, 5, 10, 25 y 50 centavos y una de 1 R$.

Los Países Bajos hacen referencia a un país constitutivo ubicado en Europa y miembro de la Unión Europea, el cual forma parte del Reino de Los Países Bajos.

Una historia llena de muchos cambios

La historia de la moneda brasileña es mucho más compleja de lo que uno podría suponer, debido a que el país tuvo varios cambios en su cono monetario, pasando del real, al cruzeiro, después al cruzeiro novo, cruzerio nuevamente, después al cruzado, cruzado novo, de nuevo al cruzeiro, cruzeiro real y finalmente al real, que es la moneda en la actualidad. El real había sido la moneda que se usó primeramente en Brasil hasta el año 1942, cuando fue sustituida por el cruzeiro. La reinserción del real en la economía brasileña fue realizada en el año 1994 como medida del llamado Plan Real.

El Plan Real constituyó un proceso de reformas macroeconómicas e institucionales llevadas a cabo por el gobierno del entonces presidente Itamar Franco (de 1992 a 1994) como una medida para la reducción de la hiperinflación que el país estaba atravesando en aquel momento. Por entonces, específicamente en el año 1992 la inflación ascendía a 1.119% para aumentar un año después a 2.477%, lo que exigía una respuesta rápida por parte del Gobierno para recuperar la estabilidad económica nacional, que amenazaba la calidad de vida de los brasileños.

Tras la destitución del presidente Fernando Collor de Mello en 1991 por escándalos de corrupción, vino a ser sustituido por el entonces vicepresidente Itamar Franco, quien, en 1994 implementó el citado plan.

La estabilización

El proceso de estabilización fue realizado con el apoyo del Ministerio de Hacienda, cuyo ministro en aquel entonces era Fernando Henrique Cardoso. A lo largo de la implementación del Plan Real, el gobierno incineró alrededor de 34.000 millones de cruzeiros reais, encomendó 1.500 millones de cédulas de real y distribuyó 900 millones de monedas. En total, la implementación del plan le costó al gobierno del Brasil unos 10 millones de dólares. Pero el sacrificio valió el esfuerzo, pues la estabilidad económica pudo ser alcanzada al reducirse la inflación.

El éxito de estas medidas durante su gestión como ministro de Hacienda catapultó la carrera política de Fernando Henrique Cardoso, llevándolo finalmente a la presidencia en el año de 1994 contando con un segundo período en 1998 por reelección inmediata. Desde entonces, el real es la moneda oficial del Brasil.

La nueva serie de billetes

El crecimiento de la economía de Brasil llevó a la necesidad de una moneda más segura y más fuerte, lo cual se tradujo en la introducción de una nueva serie de billetes que entraría en circulación en abril de 2010. Estos billetes poseen características como mejoras de seguridad para reducir la falsificación, así como variaciones en el tamaño de los billetes según su valor con el propósito de ayudar a las personas con discapacidad visual a identificarlos. Los nuevos billetes en circulación incluyen, entre otras cosas, nuevos colores como el azul obscuro en el billete de 2 reais con la efigie de la República en el anverso, así como una tortuga marina en el reverso.