Puede que las matemáticas no parezcan tan importantes, pero durante nuestra vida, posiblemente nos consigamos con cientos de operaciones, que nos ayudaran con una situación en particular. Desde una simple compra, hasta saber cuánto se puede ganar o perder, con un negocio importante.

 

Las multiplicaciones son de esas operaciones matemáticas que suelen ser más frecuentes, por ello, es importante conocer las partes de la multiplicación y de esa manera poder identificar y resolver de forma rápida cualquier problema que nos podamos encontrar. Esta siempre estará conformada por un factor, un signo y un producto.

 

Factores

Imagen cortesía de pixabay.es

Entre las partes de la multiplicación, se encuentra una denominada “Los factores” los cuales también suelen conocerse como los “coeficientes”, los cuales se refieren a la cantidad de números que nosotros, vamos a utilizar para llevar a cabo la multiplicación.

 

Estos números se multiplican entre sí, y usualmente suelen ser solo 2 números, los cuales son el foco esencial y principal de la operación, para sacar el producto, aunque en algunas ocasiones las multiplicaciones pueden tener más de dos factores, igualmente su nombre no tendría ningún cambio significativo. Aunque, si se quiere diferenciar y nombrar los números involucrados usualmente estos serían apodados de esta manera:

  • Multiplicando: Se refiere al primer número que nosotros vamos a emplear para ser la multiplicación, naturalmente este el número que rige la operación. Encantándose por encima del otro número.

 

  • Multiplicador: Es el segundo factor dentro de la operación, este número nos indicará el número de veces en la cual nosotros sumaremos al multiplicando, por lo que siempre debe colocarse debajo del multiplicando.

 

Esta es una muestra de cómo deben ir organizados los factores, donde siempre el Multiplicando debe estar por encima del Multiplicador. A la izquierda y al lado de este factor es donde se añadirá la “x”, que es el que indicará que se trata de una multiplicación.

 

Producto

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El producto es resultado de la operación y siempre va debajo de la esta, es decir debajo de la línea vertical, con el fin de indicar el resultado de la multiplicación entre el multiplicando y el multiplicador.

 

Sin embargo, en el mundo de los productos, se puede llegar a tener un resultado “parcial” y uno “intermedio”, donde los resultados parciales serán una cantidad pequeña de números, mientras que el intermedio se originará si la cantidad de números es muy elevada, por lo cual se tendrá que recurrir a la suma, y esto solo ocurre cuando el factor suele ser mayor a 10 unidades. Donde para obtener un producto final en el caso de un resultado intermedio, será necesario realizarlo de esta manera.

Primero debemos multiplicar el multiplicando “244” con el multiplicador “3”, para sacar nuestro primer producto, el cual deberá ser sumado con el producto de la multiplicación entre el multiplicando “244” y el multiplicador “2”, luego de haber realizado la primera operación de multiplicación. Es decir, se debe realizar de la siguiente manera:

 

De todas las partes de la multiplicación, el signo es el más importante, pues, aunque sea el último integrante de los componentes que conforman la multiplicación, el símbolo es el que tomara el trabajo de aclarar e indicar, que la operación que estamos efectuando es una multiplicación.

 

Invariablemente la forma del signo en la multiplicación es una “x”, aunque hay ciertas ocasiones en que la “x” no se usa, siendo desplazada por un punto “.” como signo de la multiplicación. Sin embargo, hay que tener muy en cuenta que, “el punto”, no se debe usar cuando la multiplicación es lineal, siendo solo usado en operaciones más complejas como la ecuación.