Aunque tengas la firme creencia de que al dormir con tu bebé lo estas protegiendo del sentimiento de soledad, abandono o miedo, lo más probable es que esa sobreprotección pueda hacerle daño a tu pequeño, ya que estarás influyendo en su crecimiento adecuado e independiente.

Por qué no debes dormir con tu bebé

Mayor dependencia de los padres

De hecho, en la mayoría de los casos, al dormir con tu bebé en lugar de estar pensando en él piensas en tu propio descanso, ya que evitarás el tener que pararte cada vez que este llore y exprese alguna molestia o exigencia, lo cual, aunque sea totalmente normal, no es para nada placentero para los padres, pues interfiere con su insomnio y cansancio del día. Dicho esto, al dormir con tu bebé estarás contribuyendo con el agotamiento que este haya podido tener durante el día e incluso serás tú quien facilita el insomnio del pequeño, alterando de esta forma su crecimiento físico y su independencia.

Al dormir con tu pequeño, estas restringiéndole su propio espacio para realizar una tarea tan sencilla como lo es para ellos el dormir, lo cual los puede llevar a sentir una incomodidad que afecta la segregación de la hormona de crecimiento y, además, los incentiva a acostumbrarse a la dependencia que tienen de sus padres, incluso para dar inicio al sueño y la continuación del mismo en caso de despertarse durante la noche.

Por qué no debes dormir con tu bebé

Y es que aunque al acostarlo en su propia cuna o cama y brindarle su propio espacio, su sueño dependa algunas veces de tu esfuerzo por cumplir con el horario de sueño que tu bebé necesita, el dormir con él aumenta esa dependencia considerablemente, pues ahora el espacio y comodidad del pequeño se verá condicionada por el ambiente que creas alrededor de él al acostarlo en tu propia cama, ya que este tendrá que hacer un esfuerzo doble para dormir bajo tus propios hábitos de sueño, desde tus movimientos hasta tus ruidos.

Un riesgo para la salud

La importancia del no dormir con tu bebé va más allá de la comodidad que tanto tu como él puedan sentir, pues además de restringir su independencia y la seguridad que pueda tener en sí mismo, se trata de una acción que podría comprometer la seguridad y salud del bebé, debido a que se aumenta de forma considerable el riesgo de que este adopte una mala posición o incluso llegar a padecer el síndrome de muerte súbita del lactante.

Por qué no debes dormir con tu bebé

Este síndrome es el fallecimiento repentino de un niño menor de un año sin alguna causa aparente, una lamentable situación que, según estudios realizados, se produce mientras los padres comparten la cama son su bebé. En un 88% de las veces se pudo haber evitado si esto no fuese así y el niño se hubiese encontrado en su propia cuna o cama, cerca de la de sus padres, más no compartiendo el mismo espacio.

Lo que quiere decir, que, aunque no se conozcan aún las causas exactas de porqué sucede esta situación con los bebés menores de un año, se aconseja reducir las probabilidades de manifestación de este síndrome al evitar dormir con tu bebé, ya que esto podría causar que el pequeño se posicione inadecuadamente en la cama y pueda ser víctima de una terrible situación.