Había una vez una niña llamada Verónica, que soñaba con tener su propio castillo, un parque enorme y multitud de animales campando a sus anchas por los alrededores de aquel castillo. Sin embargo, como pertenecía a una familia humilde, apenas podía contar con el dinero necesario para alimentar a su joven mascota.

Una noche mientras dormía, entró un hada a su habitación y le preguntó qué era realmente aquello que quería por encima de cualquier otra circunstancia, y la niña respondió que garantizar una vida mejor para su familia y estar con ellos.

La hada, se mostró muy sorprendida porque conocía perfectamente que los deseos de aquella niña, se centraban más en su bienestar personal y que su sueño desde siempre, era tener su propio castillo y una gran cantidad de animales en él, que pudieran vivir en libertad.

Después de escuchar las palabras de la joven Verónica, decidió que le concedería dos deseos. El primero de ellos, fue el de brindar una mejor calidad de vida a sus familiares y a ella misma, mientras que el segundo iría más en la dirección de ofrecerle la posibilidad de disfrutar por una hora al día de tener un castillo propio y el cuidado de los animales que tanto le encantaban.

Desde entonces, Verónica destina 1 hora de tiempo de sus días a pasear por su reino invisible a los ojos del resto del mundo.

Moraleja:

No busques solamente tu bienestar personal, compartir te puede ayudar a conquistar tus metas.