Todos sabemos que comenzar con una nueva etapa en la vida no es fácil, sobre todo, cuando nos enteramos que vamos a tener un bebé. Es muy normal estar feliz y nerviosa al mismo tiempo, ya que, los primeros meses siempre son los más difíciles. Los cambios en nuestro cuerpo, los mareos matutinos y los riesgos, si no cuidamos bien de nosotras en este primer trimestre.

Actualmente, sabemos que uno de cada cinco mujeres embarazadas, puede perder a su bebé a través de un aborto espontaneo, y estos suelen ocurrir en el primer trimestre del embarazo. El riesgo de un aborto no quiere decir que seas infértil, simplemente nuestro bebé es muy delicado en sus primeros meses de formación.

¿Cuál es el mejor momento para anunciar el embarazo?

Cuando una pareja se entera que viene un bebé en camino, comienzan las dudas acerca de cuándo decirle a familia y amigos sobre este. Tomar la decisión de anunciar el nuevo embarazo, es una decisión personal que se debe tomar en conjunto. En lo esencial, compartir la felicidad del momento no está mal, sin embargo, el momento en el que se comunica lo es todo.

Lo ideal es esperar que, el embarazo este llegando al fin del primer trimestre, así te puedes asegurar que tu embarazo va bien y sin algún inconveniente, ya que, el riesgo de aborto aún está muy cerca. Comunicar muy pronto la noticia del embarazo, siempre es difícil de aceptar para los amigos. Los comentarios acerca de que quizás puedas tener algún problema, o volver a reunir a los allegados para notificar una mala noticia, termina siendo desafortunado. Por lo que, siempre hay que tener la prudencia del momento para revelar este tipo de noticias.

Factores relacionados al aborto

El riesgo del aborto, siempre se encuentra tácito en los primeros tres meses del embarazo. Este se puede dar por múltiples factores, que en algunos casos no tienen explicación. Debe señalarse que, el riesgo puede ser tanto materno como fetal, desde ambos lados se puede ver comprometido el embarazo.

Factores maternos: estos pueden ser por algún trastorno del sistema endocrino, o alguna disfunción uterina o sistémica. Así como también, se puede dar por causas ambientales, desnutrición o enfermedades infecciones leves o graves.

Factores fetales: debido a anomalías congénitas o algún fallo cromosómico desde el momento de la fecundación o también, alguna enfermedad genética no cromosómica.

Hay que tener en cuenta que, siempre hay que tomar precauciones, desde el momento en que te enteras del embarazo, hasta que pasas el primer trimestre de gestación. Cabe destacar que, debes evitar en este tiempo el consumo de alcohol, tabaco y drogas, además cuidar tu alimentación, cuidarte de las situaciones que pueda causarte estrés y medicamentos que no sean aptos para embarazadas.

No te quedes callada cuando sientes que algo no está bien, debes seguir cada una de las indicaciones de tu médico. Además, debes tener en cuenta que el riesgo de un aborto ya es bastante alto, así que debes evaluar tu situación y tener mucho más cuidado aun si has tenido algún aborto previo.

En estos casos, debes estar muy al pendiente y visitar de forma regular al médico, cuidar mucho de ti, comer saludable, incluir frutas y verduras, no olvides que los minerales y las vitaminas también son fundamentales para la salud óptima. Empezar una nueva etapa, como lo es el embarazo, siempre tiene sus dificultades, es por esto que, siempre hay que estar seguro sobre estas decisiones ya que conllevan mucha responsabilidad por parte de la pareja.

Cuando los primeros meses de gestación han transcurrido, el riesgo del aborto disminuye considerablemente, pero esto no quiere decir que no debas cuidar de ti y tú bebé. Sin embargo, no permitas que el acecho de un aborto quite la felicidad del momento.