El embarazo es una etapa muy especial en la vida de cualquier mujer a la que le toque vivirla y los cambios que genera en la vida de dicha mujer serán para toda la vida. No solo nos estamos refiriendo a todo lo que implica el tener que adaptarse a los cambios generados por la llegada de un bebé, sino al nacimiento de un nuevo miembro de la familia que ha llegado para acompañar a la madre en las aventuras más increíbles y hermosas posibles. No hay palabras para expresar la importancia de este proceso en la vida de una mujer.

Como todos sabemos, es una etapa sumamente delicada tanto para el bebé como para la madre debido a las múltiples complicaciones que pueden darse, pero no hay que asustarse más de la cuenta. Solo hay que tomar las precauciones correspondientes de acuerdo a la etapa del embarazo en la cual se encuentre la futura madre y no tendría por qué haber mayores inconvenientes. En el caso que nos ocupa, vamos a hablar un poco de los cambios sufridos por la madre y el bebé en la semana 29 del embarazo.

Cambios del bebé en la semana 29 del embarazo

Imagen cortesía de pixabay.es

Cuando la gestación llega a la semana 29, el bebé debería estar midiendo un aproximado de 26 centímetros en el área que va comprendida de la coronilla hasta la baja espalda y estar pesando 1,2 kilogramos. Uno de los aspectos más importantes de esta etapa es que el bebé corre mucho menos peligro de morir debido a un aborto espontáneo. Sin embargo, son muchos los órganos que aún no alcanzan una madurez adecuada, por lo cual, no hay que bajar la guardia en lo que a cuidados y precauciones se refiere.

Durante esta semana, las grasas se siguen acumulando y el tamaño permite saber en qué forma se encuentra orientado el feto en el vientre materno. Sin embargo, es importante mencionar que el feto aún puede cambiar la posición en esta etapa del embarazo. También es importante señalar que comienzan a darse cambios importantes en el cuerpo materno para permitir la secreción de prolactina para cuando el haya dado a luz.

Entre otro de los cambios importantes sufridos por el feto destaca el tono sonrosado que toma su piel. Adicional a esto, el iris de sus ojos toma una tonalidad azulada si el bebé es de piel blanca. En el caso de los bebés con piel morena, lo más probable es que el iris de los ojos adquiera una tonalidad marrón. Esto no quieres decir que van a permanecer de este color de ahora en adelante. El color solo va a saberse luego de que el bebé haya cumplido varios meses después de haber nacido.

Cambios sufridos por la madre en la semana 29 del embarazo

Imagen cortesía de pixabay.es

Como hemos dicho anteriormente, en esta etapa el cuerpo de la madre comienza a prepararse para la secreción de prolactina una vez que llegue el momento del alumbramiento, es decir, los senos de la madre se están preparando para amamantar al pequeño. Por lo mismo, es común que las mujeres sientan que sus senos se humedezcan por la pérdida de calostro o, como lo llaman algunos, la primera leche. Es el calostro lo que dota al bebé con todo lo necesario para su sustento.

En el caso de algunas mujeres, pueden comenzar a darse las contracciones de Braxton Hicks. Aunque no todas las embarazadas llegan a experimentarlas, son un síntoma inequívoco de que el útero se está preparando para el momento del parto, el cual está cada vez más cerca. Por lo general, no deberían ser tan fuertes, pero la madre debería consultar con el médico en caso de que sí lo sean.