Diariamente todos los seres vivos nos encontramos con diversos tipos de soluciones químicas. Muchas veces sin percatarnos de ello, desde un simple café hasta las complejas fórmulas de un medicamento, nos exponemos a ellas, pero ¿Qué es una solución?

Qué tipos de soluciones existen

Una solución o disolución es una mezcla homogénea entre dos o más componentes que pueden estar en diferentes estados de la materia. Pueden ser sólidos, líquidos o gaseosos.

¿Cuáles son los componentes de una solución?

Los componentes principales de una solución son el soluto y el solvente. Un soluto es aquel elemento que se encuentra en menor proporción. Este es el que se disuelve y muchas veces puede cambiar de estado (sólido a líquido). Un ejemplo de ello es el azúcar que se le agrega al jugo de naranja.

Hay que tener en cuenta que en una solución pueden existir uno o más solutos.

Qué tipos de soluciones existen

Un solvente o disolvente es aquel elemento que se encuentra en mayor proporción y disuelve al soluto, este no suele cambiar de estado. Un ejemplo de ello sería el jugo de naranja en el que se disuelve el azúcar.

Tipos de soluciones según su concentración:

La concentración de las soluciones constituye una de sus principales características  ya que bastantes propiedades de las soluciones dependen exclusivamente de la concentración. Su estudio resulta importante tanto para la física como para la química. Los distintos tipos de soluciones pueden ser clasificadas según la concentración de soluto que posean.

  • Soluciones diluidas: También son conocidas como insaturadas, en estas se encuentra una pequeña cantidad de soluto en una mayor cantidad de solvente. Un ejemplo seria 1 gramo de azúcar en un litro de agua.
  • Soluciones concentradas: También son conocidas como no saturadas, en ellas encontramos una gran cantidad de soluto respecto a la cantidad de solvente. Un ejemplo de ello sería si a un recipiente con 50 mililitros de agua le agregamos 90 miligramos de azúcar.
  • Soluciones saturadas: Es aquella solución donde a una temperatura determinada el solvente ya no es capaz de disolver al soluto que empieza a precipitar al fondo de la disolución. Un ejemplo de ello es si tenemos un vaso con agua y le empezamos a agregar azúcar llegara un punto donde esta no se pueda diluir más y precipite al fondo del vaso.
  • Soluciones sobresaturadas: Es aquella solución que ha pasado el límite de soluto que lo permitido por la solución a una temperatura determinada. Este tipo de solución es muy inestable y generalmente se obtiene por enfriamientos rápidos o por descompresiones bruscas.

Qué tipos de soluciones existen

Basta un pequeño cambio ya sea remover la disolución o añadir un pequeño cristal de soluto, para que el exceso disuelto precipite bruscamente, con desprendimiento de calor. La gaseosa que es una bebida carbonatada es un buen ejemplo de una solución sobresaturada de dióxido de carbono gas en el agua.

A la presión elevada en la botella, más dióxido de carbono se puede disolver en agua que a la presión atmosférica. A presión atmosférica, el dióxido de carbono gaseoso escapa muy lentamente desde el líquido sobresaturado en forma de pequeñas burbujas. Este proceso se acelera por la presencia de puntos de nucleación situados dentro de la solución. El proceso se pude acelerar añadiendo soluto o agitando el líquido.

Importancia de las soluciones.

Las soluciones se encuentran en el ambiente que nos rodea. Gran parte de la materia se encuentra en forma de soluciones. Nosotros mismos estamos constituidos por una serie de soluciones en las cuales se desarrollan las reacciones que permiten la vida.

Más allá de ello, las industrias ponen en nuestras manos gran variedad de soluciones. Desde alimentos hasta productos químicos facilitan la vida tal como la conocemos.