Durante todo el embarazo nos sometemos a constantes visitas y evaluaciones médicas para evaluar mes a mes el crecimiento del bebé. El ultrasonido es una de las técnicas empleadas para realizar estas evaluaciones, este no presenta algún tipo de radiación que pueda afectar al bebé y da la posibilidad de ver al bebé dentro del cuerpo de la madre.

Este nos permite tener información detallada e importante, acerca de la salud de nuestro bebé durante todo el embarazo. Lo que es un gran avance para las evaluaciones durante el embarazo; ya que permite tanto al médico como a la pareja, planificar el parto, mejorar la calidad del embarazo y detectar posibles anomalías o problemas que se pueden presentar durante el parto.

Ultrasonido transvaginal

Durante los primeros momentos del embarazo, lo mejor es realizar un ultrasonido transvaginal, ya que permite una mejor vista del feto y así, saber si este se está formando en el lugar correcto del útero o para confirmar lo que nos apareció en el test de embarazo.

Ese se realiza a través de la vagina, no sobre el abdomen como se realiza posteriormente. Para esto, el médico especialista, inserta dentro de la vagina un dispositivo conocido como sonda, que cubre con gel y un preservativo. A través de este, así como en el ultrasonido normal, se puede observar claramente mediante una pantalla la imagen del feto en crecimiento.

Ultrasonido transvaginal temprano

El ultrasonido temprano se realiza para confirmar el embarazo y suele ser un procedimiento indoloro, aunque algunas madres pueden llegar a sentir ciertas molestias por la presión del aparato. Con este método, se pueden obtener otras informaciones que con un ultrasonido normal no se podría.

Con este se pueden evaluar si existe alguna amenaza de aborto espontaneo, también se logra evaluar el estado de la placenta y se vigila de manera más efectiva la salud del feto en los inicios del embarazo. Por otra parte, también sirve como guía para otros exámenes, como la amniositesis para observar claramente donde se va a realizar la punción del abdomen.

Y finalmente, también se realizan los ultrasonidos intravaginales a la llegada de los últimos días del embarazo, para observar los cambios en el cuello uterino, su estado para el embarazo y determinar si el parto podría comenzar antes de lo previsto.

¿Por qué realizar un ultrasonido temprano?

El control prenatal es el medio por el cual se mantiene actualizado sobre el progreso del embarazo, esta técnica suele realizarse entre las primeras seis o siete semanas, para confirmar el embarazo, descartar un posible embarazo ectópico y además, con este se puede llegar a saber si hay uno o más fetos en el útero.

A pesar de toda la información que se puede obtener a través de los ultrasonidos tempranos, es muy posible que no se puedan escuchar los latidos cardiacos del bebé, pero esto no es un sinónimo de problemas, solo que el feto aún es muy pequeño para tener un sistema circulatorio completamente desarrollado.

Sin embargo, en el caso de los ultrasonidos tempranos, como lo es el ultrasonido transvaginal, va a depender mucho del país en donde se encuentre la embarazada. En algunos países no se realizan las primeras ecografías sino hasta las 18 semanas de gestación, por lo que no podría denominarse “temprana”.

En lo esencial, esta es una técnica que se utiliza para descartar posibles complicaciones durante el embarazo, a través de una sonda para obtener la primera imagen de tu bebé en desarrollo. Los ultrasonidos tempranos o de rutina, pueden determinar la presencia de problemas congénitos, por lo que permite tomar las precauciones y medidas para los exámenes posteriores, en pro de la salud del bebé.